Las distancias nos unen cada día más y respiro tu aire cada vez que lloras.
Miro con tus ojos como si fueran ventanas, me retumba el portazo de tu temblorosa voz.
Camino cada nota que toca tu guitarra soy la entonación que necesitas hoy.
Golpeo las paredes como si no lo sintieras y cada golpe es una daga a tu corazón.
Copa tras copa trato de emborrachar la razón y sos esa resaca que me hace arrepentir.
Abro las heridas para que duela un poco más y siempre las cerras para que pueda seguir.
No hay comentarios:
Publicar un comentario